3 de marzo de 2010

José Inzenga, crónica de un hallazgo

Recientemente, hemos tenido la oportunidad de realizar los trabajos paleontológicos requeridos por la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid (DGPH), en una pequeña parcela situada en la margen Izquierda del río Manzanres.


Se trataba de la realización de dos sondeos (o catas), con el fin de caracterizar geológicamente los materiales y de recoger dos muestras paleontológicas para analizar su contenido en microfauna fósil. Según la resolución de Patrimonio las muestras debían ser de 500 Kg cada una, teniendo que analizar, en un principio, los primeros 200 Kg de cada una de ellas, y la totalidad en caso de resultar positivas. Este tipo de actuaciones se llevan a cabo antes de la fase de construcción, con el fin de valorar la riqueza patrimonial de la zona afectada.

Según el mapa geológico, los materiales presentes en la zona son sedimentos detríticos como gravas, arenas, limos y arcillas, pertenecientes a las terrazas del río Manzanares y de edad Pleistoceno Medio y Superior, y debajo de las cuales se encuentran los materiales arenosos y arcillosos terciarios del Mioceno Medio.

Los sondeos se realizaron en los extremos NE y SO de la parcela, con el fin de tener una visión geológica amplia de la parcela. En el Sondeo 1 (NE), tan solo se identificaron dos tramos. En la base aparecieron 150 cm de conglomerados con cantos, abundante arena y algo de arcilla de color oscuro, que corresponden a depósitos característicos de las terrazas del río, y sobre éste tramo aparecen 250 cm de rellenos antrópicos. Dado el tamaño, mayoritariamente grueso, de los depósitos Pleistocenos, desestimamos la toma de muestra en este sondeo.

En el siguiente sondeo, tuvimos más suerte, y bajo rellenos antrópicos y sedimentos Pleistocenos análogos a los del anterior sondeo, a una profundidad de 200 cm, aparecieron 130 cm de arcillas muy finas de tacto jabonoso, de colores marrón-verdoso, con presencia de óxidos y pátinas de carbonato, muy compactas, e indudablemente de edad terciaria. En este tramo procedimos a la recogida de 500 Kg de muestra.

Hasta el momento hemos procesado los 200 primeros Kg de muestra, siendo un trabajo muy duro, ya que las compactas arcillas han necesitado tres lavados sucesivos para reducir su volumen de manera considerable (la descripción del procesado completo de las muestras micropaleontológicas es bastante complejo, y bien merece una entrada aparte), pero ha dado sus frutos... Tras el triado hemos podido identificar 42 restos dentales pertenecientes a micromamíferos fósiles, entre los que destacan molares de dos especies de Cricétidos (Hámster), un molar de Glírido (Lirón), otro de Esciúrido (Ardilla) y varias piezas pertenecientes a Lagomorfos (Conejos).

Aunque los resultados no nos muestran una riqueza muy alta, si podemos observar una buena diversidad de familias lo que nos anima a continuar con el procesado de los restantes 300 Kg de muestra.

2 comentarios:

  1. Jolín, cada vez os volvéis más exigentes, jejeje. 42 restos dentales en 200 Kg de sedimento es una concentración muy buena. Con esa riqueza, ese sería un yacimiento de los que los investigadores de micromamíferos fósiles cogerían varias toneladas de sedimento...

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  2. jejeje... puede ser Manuel que estemos mal acostumbrados por la referencia de Somosaguas y otros yacimientos que hemos encontrado con una riqueza mayor. Estamos deacuerdo en que sería recomendable coger varias toneladas de muestra, pero de momento tenemos que ceñirnos a lo que piden desde Patrimonio, imáginate como le explicas a la propiedad del terreno que en Patrimonio piden procesar 500 Kg y hemos cogido 2.000 Kg porque es una muestra muy interesante... ni lo cobraríamos ni nos contratarían más, el caso es de momento procesar los 300 Kg pendientes y esperar a una nueva resolución de la administración, pero tranquilo que seguro que en esta parcela se recogerán mas muestras.

    Un abrazo!!!

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