8 de agosto de 2010

Vertebrados fósiles. Mioceno Medio (parte 1)

Mioceno medio Aragoniense Medio (17,5-13,8 Millones de años)

Los yacimientos pertenecientes al Mioceno Medio son cerca de una treintena y en su mayoría se encuentran emplazados dentro del casco urbano de Madrid. Comprenden el Aragoniense medio y superior.
Las faunas del Aragoniense Medio de vertebrados fósiles de la cuenca de Madrid se distribuyen en tres de las unidades estratigráficas locales definidas por Daams et al. (1999) en la vecina cuenca de Calatayud-Daroca: biozonas Dc, Dd y E.
Para su descripción se pueden dividir en dos grupos:

Biozonas Dc y Dd - Faunas con Hispanotherium

Este término fue acuñado por Antunes (1979) para denominar el conjunto de faunas de la cuenca del Tajo (en España y Portugal) que tienen al género de rinoceronte Hispanotherium como taxón característico, ya que por sus rasgos morfológicos y dentarios es fácilmente distinguible del resto de macromamíferos de la fauna clásica miocena, además de ser relativamente abundante entre las zonas Da-Dd. Otros taxones comunes de esta biozona son rumiantes como Procervulus dichotomus, Dorcatherium crassum, Tethytragus sp., Triceromeryx pachecoi, Caenotherium miocaenicum, dentro de lo équidos destacan dos especies de Anchitherium (A. matritense y A. alberdiae), el suido Bunolistriodon lockharti, carnívoros como Amphicyon major, o proboscideos como Gomphotherium angustidens (casi omnipresente en los yacimientos del Aragoniense), son muy comunes los quelonios, destacando los géneros Cheirogaster y Geomyda, entre los micromamíferos de este periodo destacan Lagopsis penai (un lagomorfo), Megacricetodon collongensis y Democricetodon sp. (cricétidos), Pseudodryomys simplicidens, Armantomys aragonensis, y Armantomys tricristatus (glíridos), apareciendo este último en la mitad de la biozona Dd.
En la cuenca de Madrid, el yacimiento más antiguo de este conjunto es el de Moratines, situado en la calle del mismo nombre y descubierto en 1981 en una zanja realizada para una acometida eléctrica (Alberdi et al., 1981). Este yacimiento, de donde se recuperaron 15 especies, fue el primero en el que se aplicaron técnicas especiales para la obtención de micromamíferos (Herráez, 1993).
El yacimiento con la mejor representación faunística de este grupo es el de Paseo de las Acacias, de donde se recuperaron 19 especies de mamíferos. Su hallazgo se realizó entre la calle Toledo y el Paseo de las Acacias durante el control paleontológico del movimiento de tierras del “Pasillo Verde Ferroviario” en al año 1991 (Herráez, 1993). Los yacimientos más modernos de este conjunto en el área de Madrid son, el de O’Donnell, descubierto en una zanja dentro del “Plan Integral Madrid” cerca del apeadero de la estación de O’Donnell, al Este del casco urbano (Herráez, 1993) y el de Henares 2 (Peláez-Campomanes et al. 2003). El yacimiento de O´Donell ha proporcionado 17 especies de mamíferos, de las cuales 9 son micromamíferos, lo que le convierte en el yacimiento con mayor riqueza en microfauna de la biozona Dd en Madrid.
Todos los yacimientos pertenecientes a este grupo se encuentran en las “facies Peñuelas” de arcillas verdes, arenas micáceas y niveles de carbonatos, que según Alberdi et al. (1983) corresponden a los depósitos de transición de la Unidad Intermedia. Las excepciones son el yacimiento de Henares 2, situado cerca de la localidad de Santos de la Humosa, que se encuentra en sedimentos fluviales pertenecientes a las facies detríticas de la misma unidad deposicional (Herráez, 1993), y los yacimientos de Torrijos 1 y 2 y Móstoles 4 y 5, en el suroeste de Madrid, que se encuentran en facies de abanico medio-distal (López Olmedo et al., 2004).

Las condiciones de humedad deducidas tanto en base a los macro como a los micromamíferos ofrecen una reconstrucción paleoambiental no homogénea. Se combinan en un mismo yacimiento agrupaciones características de condiciones secas de parajes abiertos, con otras de praderas húmedas y por último otras de medios húmedos con cobertera vegetal (Soria et al., 2000). Esta combinación de paleoambientes lleva a pensar en un mosaico de estos tres biomas en un mismo paisaje. Dentro de los micromamíferos se ha detectado que las ardillas terrestres, cuyos representantes actuales son xerófilos, no varían en abundancia dentro de la biozona D, mientras que la proporción de cricétidos aumenta en Henares 2 y en O’Donnell en detrimento de la de glíridos, lo cual ha sido interpretado por Soria et al. (2000) como un incremento en la aridez hacia el final de la biozona D.

Los yacimientos que se suscriben a este periodo son:
Puente de Toledo, San Isidro 1 y 2, Cocheras, La Hidroeléctrica, Paseo de Acacias, Moratines, Las Peñuelas, Estación Imperial, Gasómetro 6, Paseo de la Esperanza, Paseo de la Esperanza 7, Ciudad Pegaso, Odonell y Henares 2

Biozona E - Faunas sin Hispanotherium

Las asociaciones de mamíferos de esta unidad están caracterizadas por la desapariciónes de Hispanotherium, y las sustituciones de Heteroprox moralesi y Democricetodon koenigswaldi, respectivamente por Procervulus dichotomus y Democricetodon larteti.

Estas faunas están representadas principalmente en el área de Madrid por seis yacimientos, dos de ellos, Puente de Vallecas y Arroyo del Olivar, están situados en el barrio de Vallecas. El primero fue excavado en los años veinte sin los criterios metodológicos actuales, por lo que no se ha conservado ningún resto de micromamífero, que no fueron observados con las técnicas macroscópicas de excavación ordinaria. El segundo excavado en 1981 sin control paleontológico, por lo que los restos fueron rescatados ex-situ en una escombrera. La proximidad estratigráfica entre estos yacimientos hace que sus datos se complementen bien, definiendo con 21 especies entre ambos la fauna de esta biozona (Soria et al., 2000). Otros dos yacimientos de esta biozona son los que se encuentran en el campus de la Universidad Complutense en Somosaguas. Se trata de dos yacimientos superpuestos estratigráficamente, donde el superior presenta fauna de macromamíferos y el inferior abundante riqueza en micromamíferos, alcanzando entre los dos 22 especies de mamíferos representados (Hernández Fernández et al. 2006). Por último mencionar el yacimiento de Casa Montero, descubierto gracias a las obras de construcción del Anillo de Circunvalación de Madrid M-50. Se trata de uno de los yacimientos de microvertebrados más rico y mejor preservado del Mioceno peninsular (López Guerrero et al., 2007). Estos yacimientos aparecen en los sedimentos detríticos de la Unidad Intermedia, en ambientes de facies medias y distales de abanicos aluviales (Soria et al., 2000).

Se detecta para esta biozona con respecto a la anterior un incremento notable en la abundancia del antílope Tethytragus y, sobre todo, en los cérvidos que eran muy escasos en la biozona D. Este aumento en el número de restos de rumiantes parece indicar un cambio a condiciones más húmedas con mayor presencia de cobertera vegetal. Este aspecto, unido a la desaparición del género Hispanotherium, con dentición totalmente cementada adaptada a vegetación dura propia de un ambiente xérico, parece manifestar un cambio a una mayor humedad (Soria et al., 2000). Sin embargo, en esta biozona es cuando se registra un máximo térmico y xérico en la cuenca de Daroca, (Cuevas Gonzalez, 2005).

Yacimientos terciarios de esta época en Madrid son:
Arroyo del Olivar, Puente de Vallecas, Somosaguas Norte, Somosaguas Sur, Almodóvar 1 y Casa Montero.

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