4 de octubre de 2010

Geología en Fuentidueña. El embalse de las Vencías

Hace una semana tuvimos la oportunidad de hacer una excursión geológica por tierras segovianas, concretamente por la comarca de los Valles de Fuentidueña.

El Duratón, a su paso por el pueblo de Fuentidueña, se encaja y deja al descubierto los materiales metamórficos de edad más antigua. Se trata de una secuencia que buza hacia el sur y supera los 600 metros de potencia, en la que se pueden distinguir tres tramos diferentes.

El tramo inferior se compone de esquistos, cuarcitas y gneises bandeados, datados como Precámbrico superior-Cámbrico (alrededor de los 600 millones de años). En ese momento, la Península Ibérica se encontraba completamente cubierta por el mar, formando parte de la platafoma continental, en la costa Noroeste, de Gondwana (contienente formado por África, Sudamérica, Australia, Antártida y la India, y que en ese momento se encontraba situado en pleno polo Sur). Los materiales que se depositaban eran siliciclásticos, principalmente limos, arcillas, y en momentos de mayor energía arenas, probablemente por la acción de tormentas.

El tramo intermedio mide unos 50 metros de espesor, compuesto por gneises glandulares dispuesto a modo de intercalación. Su rasgo más característico es la presencia de megacristales de feldespato potásico de 2 a 4 centímetros de diámetro. Su distribución en forma de intercalación y la riqueza en feldespato (mineral abundante en las rocas ígneas) implica un origen volcánico o volcano sedimentario, indicando un contexto geodinámico activo, probablemente de tipo arco isla.




El final de la secuencia paleozica (tramo superior) es muy parecida al tramo inferior, siendo la diferencia principal la intercalación de niveles de gneises glandulares más abundantes en la base, demostrando que el margen continental continuaba siendo activo.

El conjunto se encuentra atravesado por una red de diques de composición leucogranítica de escaso espesor.

Los materiales paleozoicos descritos anteriormente, se encuentran afectados por numerosos movimientos y choques continentales, responsables del metamorfismo y su estructura, siendo la orogenia Hercínica la principal responsable. Dicha orogenia (proceso generador de relieve, debido al choque entre continentes), se produjo en el Carbonífero, cuando todas las masas continentales se unieron en un único supercontienente que conocemos como Pangea. Aunque la macroestructura visible actualmente, se debe a las reactivaciones producidas por la orogenia alpina, debido al empuje de la placa Africana sobre la Euroasiática durante el final del Mesozoico.

Sobre los materiales paleozoicos, en clara discordancia angular, se apoyan sedimentos de edad Cretácica de entre 90-70 millones de años, ¡por lo que existe una laguna estratigráfica que abarca más de 410 millones de años! Durante todo este inmenso lapso temporal no tenemos registro geológico, sabemos que la sedimentación continuó durante gran parte del Paleozoico, pero el área debió quedar expuesta a los agentes atmosféricos tras la orogenia Hercínica, y la erosión fue robando una a una las páginas de la historia geológica de la región... Hasta el Cretácico, en ese momento nuevos relieves debieron generarse (recordemos la insistencia de África por chocar contra Europa durante el Cretácico), y la zona volvió a convertirse en una cuenca sedimentaria, primero continental, en la que se depositaron materiales detríticos, conglomerados, arenas, limos y arcillas. La formación más facil de observar son las arenas de Utrillas, caracterizadas por colores rojos, amarillentos, rosados, propios de la oxidación producida por su génesis continental. Estas arenas han sido explotadas industrialmente, y pueden observarse ejemplos de estas extracciones en la margen derecha del Duratón. Posteriormente, dicha cuenca fue inundada someramente por el mar desde el Este. El antiguo mar llamado Thetys, albergaba gran cantidad de organismos marinos, como los foraminíferos (plancton), que gracias a las temperaturas cálidas que se mantuvieron durante todo el cretácico, dieron lugar a potentes formaciones calcáreas, como las dolomías del Caballar o las calizas de Castrojimeno, que hoy conforman los resaltes más importantes de la región, ofreciendo cobijo a colonias de aves actuales como Buitres leonados (Gyps fulvus) y Chovas piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax). En el Cretácico superior, este mar somero se encontraba poblado por estromatolitos y curiosos arrecifes, muy diferentes de los actuales, ya que los responsables no eran corales, sino unos bivalvos de cuerpo alargado llamados Rudistas, que nunca más volvieron a ser protagonistas de las playas.

Estromatolitos











Rudistas

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