22 de diciembre de 2010

Dinosaurios, de lagartos terribles a pacíficos vegetarianos

El termino Dinosauria, cuya etimología hace referencia a "terribles lagartos", fue acuñado en 1842 por Sir Richard Owen, para definir los enormes reptiles extintos que se habían hallado en Gran Bretaña. Actualmente, la visión que tenemos de los dinosaurios es la de un grupo de vertebrados extraordinariamente diverso, tanto en su morfología como en su comportamiento, y aquella primera definición, que los ha proyectado en el imaginario colectivo como voraces depredadores, se está abriendo hacia la de un grupo cuya dieta era mucho más variada de la que pensábamos.

Un equipo científico del Museo Field de Historia Natural en Chicago (EE UU),  ha puesto en duda la  idea tradicional de que casi todos los terópodos tenían una dieta carnívora, centrándose estas dudas en aquellos que se encuentran más cerca de los ancestros de las aves.

El artículo, que se publica en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), ha utilizado análisis estadísticos para determinar la dieta de 90 especies de dinosaurios terópodos. Los resultados demuestran que muchos celurosaurios se alimentaban de plantas de forma habitual.

Los celurosaurios son un clado de dinosaurios terópodos, que vivieron desde el Jurásico medio hasta el Cretácico superior (150-65 millones de años), con una distribución amplísima que incluía la Antártida. Se caracterizan por un hueso sacro extendido, una cola rígida distalmente, y en general una tibia más larga que el fémur, siendo bípedos. Además numerosos coelosaurios presentaban protoplumas e incluso plumas complejas, y son considerados como muy inteligentes. A este grupo pertenecen algunos de los dinosaurios  más conocidos, como los velociraptors o el Tyranosaurus rex, cuyos hábitos hipercarnívoros indiscutibles, deben considerarse, en el contexto actual, como la excepción a la regla.


Dennis Finnin y Roderick Mickens / Museo Americano de Historia Natural.
“La mayor parte de los terópodos se adaptan claramente a un estilo de vida depredador; sin embargo, en algún punto de la línea de las aves, los dinosaurios predadores se ablandaron”, afirma Lindsay Zanno, autora principal del estudio que se publica en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) e investigadora en el Museo Field.

“Estos peculiares dinosaurios han dado lugar a una gran cantidad de especulaciones, pero, hasta la fecha, no hemos podido decantarnos con seguridad entre las distintas teorías que existen acerca de su alimentación”, señala Peter Makovicky, coautor del estudio y también investigador en el Museo Field.

La tarea de determinar el tipo de alimentación de los dinosaurios no es fácil , ya que los paleontólogos sólo disponen, habitualmete, de huesos y dientes fosilizados. Aunque a veces resulta bastante obvio averiguarlo en función de las características morfológicas, muchos dinosaurios celurosaurios presentan adaptaciones más ambiguas, como dientes con forma de clavija en la parte delantera de la boca o ni un solo diente, por lo que determinar su dieta ha sido un reto. Afortunadamente, en ocasiones especiales, se conservan  otras evidencias de su dieta,  como el hallazgo de marcas de dientes, el contenido de estómagos y excrementos de dinosaurio fosilizados, o la presencia de piedras en el estómago que actuaban como molino gástrico para digerir la vegetación.

Tras recopilar datos alimentícios de casi un centenar de especies de celurosaurios, Zanno y Makovicky utilizaron análisis estadísticos para comprobar si algunos rasgos óseos (como la pérdida de dientes o un cuello largo) podían corresponderse con una evidencia directa de alimentación herbívora entre este clado de dinosaurios, y el equipo de investigación encontró casi 24 características anatómicas vinculadas estadísticamente, incluido un pico sin dientes. “Tras asociar ciertas adaptaciones con evidencias directas de la dieta, buscamos qué otras especies de terópodos presentaban las mismas características, así, podíamos deducir qué especie se alimentaba probablemente de plantas y cuál no”, apunta Zanno. Los investigadores concluyeron que 44 especies de terópodos distribuidas en seis linajes principales se alimentaban de plantas, y que los ancestros de la mayor parte de los dinosaurios con plumas y pájaros modernos habían dejado de alimentarse únicamente de carne.

Como explica Zanno “Es hora de empezar a ver estos animales en un nuevo contexto evolutivo” . Los hallazgos de la investigadora también sugieren que algunos depredadores emblemáticos como el velocirraptor, y sus parientes cercanos evolucionarían a partir de ancestros omnívoros, una idea que Zanno propuso en 2009 en base al descubrimiento de un nuevo celurosaurio herbívoro, el Nothronychus graffami.

Fuente: Servicio de Información de Noticias Científicas (SINC)

Referencia: 

- Lindsay E. Zanno and Peter J. Makovicky. 2010. Herbivorous ecomorphology and specialization patterns in theropod dinosaur evolution PNAS published ahead of print December 20, 2010, doi:10.1073/pnas.1011924108

3 comentarios:

  1. Muy interesante!!
    El articulo esta gratis en pdf en este enlace :
    http://www.pnas.org/content/early/2010/12/10/1011924108.abstract

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  2. Gracias Ome, ya tenemos el artículo. Enhorabuena por tu trabajo y a seguir publicando dinos... pese al que le pese! ;-)

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  3. eso! que ya tenemos otro mas en capilla

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