9 de agosto de 2010

Excursión geológica por la Sierra Norte de Madrid: Ser geólogo por un día

Geosfera ya ha puesto en marcha su proyecto educativo con la creación de una salida de campo por la Sierra Norte de Madrid. Se trata de un itinerario en el que la Geología nos servirá de herramienta para viajar al pasado, desde nuestros días hasta el Ordovíco (hace 500 millones de años), y nos permitirá observar e interpretar por nosotros mismos, las evidencias del pasado grabadas en las rocas.

Esta salida está destinada a alumnos de Secundaria y Bachillerato, y al público en general. Se proporcionará material para que cada persona pueda investigar en campo como un verdadero geólogo.

Itinerario de la excursión con las paradas


La excursión comienza en un afloramiento cercano al pueblo del Espartal. Allí podremos observar un antiguo canal fluvial, e interpretar cómo se ha formado.

La segunda parada de este recorrido geológico se hace en los alrededores de Torrelaguna. Allí, además de disfrutar de unas maravillosas vistas, podremos observar muchas rocas de diferentes edades, como arenas, areniscas y dolomías del Cretácico (95-85 millones de años), pizarras del Ordovícico inferior (480-460 millones de años), y los esquistos y gneises que veremos en las paradas 3 y 4. Es un lugar idóneo para interpretar los acontecimientos principales que han ocurrido durante los últimos 500 millones de años!!!











Dolomías inclinadas del Cretácico

Pizarras del Ordovícico

La tercera parada tendrá lugar en el mismo pueblo del Berrueco, para visitar el museo al aire libre que el ayuntamiento ha diseñado, y que permite ver diferentes tipos de granitos, los minerales que los forman, su tamaño de grano, su grado de alteración, así como los usos tradicionales que se les ha ido dando (piedras de molino, dinteles de ventanas, recipinetes, etc). Estos granitos tienen una edad entre 310 y 290 millones de años (Carbonífero), y su presencia nos informa acerca de la gran energía que los procesos geológicos pueden desancadenar.
La última parada se realizará en los alrededores de Cabanillas de la Sierra, en una pequeña cantera abandonada. Podremos observar gneises de la era Paleozoica (560-440 millones de años) y compararlos con otra roca metamórfica, las pizarras, que vimos en la parada 2 del recorrido. Cantera de gneises donde se observan los diques de pegmatita

Los objetivos que esperamos con este itinerario geológico son:

-Familiarizarnos y conocer varios conceptos geológicos como el ciclo de las rocas, la tabla de tiempos geológicos, la tectónica de placas, etc.
-Conocer las principales rocas y sedimentos que forman el sustrato geológico de la Comunidad de Madrid.
-Comprender cómo influye cada tipo de roca en la formación del paisaje.
-Conocer su importancia como recurso natural y su influencia en las actividades humanas.
-Utilizar la brújula de geólogo para medir direcciones y buzamientos.
-Aprender a interpretar mapas geológicos.

Si estás interesado en realizar esta excursión con grupos de alumnos o amigos, no dudes en contactar con nosotros.

8 de agosto de 2010

Vertebrados fósiles. Mioceno Medio (parte 1)

Mioceno medio Aragoniense Medio (17,5-13,8 Millones de años)

Los yacimientos pertenecientes al Mioceno Medio son cerca de una treintena y en su mayoría se encuentran emplazados dentro del casco urbano de Madrid. Comprenden el Aragoniense medio y superior.
Las faunas del Aragoniense Medio de vertebrados fósiles de la cuenca de Madrid se distribuyen en tres de las unidades estratigráficas locales definidas por Daams et al. (1999) en la vecina cuenca de Calatayud-Daroca: biozonas Dc, Dd y E.
Para su descripción se pueden dividir en dos grupos:

Biozonas Dc y Dd - Faunas con Hispanotherium

Este término fue acuñado por Antunes (1979) para denominar el conjunto de faunas de la cuenca del Tajo (en España y Portugal) que tienen al género de rinoceronte Hispanotherium como taxón característico, ya que por sus rasgos morfológicos y dentarios es fácilmente distinguible del resto de macromamíferos de la fauna clásica miocena, además de ser relativamente abundante entre las zonas Da-Dd. Otros taxones comunes de esta biozona son rumiantes como Procervulus dichotomus, Dorcatherium crassum, Tethytragus sp., Triceromeryx pachecoi, Caenotherium miocaenicum, dentro de lo équidos destacan dos especies de Anchitherium (A. matritense y A. alberdiae), el suido Bunolistriodon lockharti, carnívoros como Amphicyon major, o proboscideos como Gomphotherium angustidens (casi omnipresente en los yacimientos del Aragoniense), son muy comunes los quelonios, destacando los géneros Cheirogaster y Geomyda, entre los micromamíferos de este periodo destacan Lagopsis penai (un lagomorfo), Megacricetodon collongensis y Democricetodon sp. (cricétidos), Pseudodryomys simplicidens, Armantomys aragonensis, y Armantomys tricristatus (glíridos), apareciendo este último en la mitad de la biozona Dd.
En la cuenca de Madrid, el yacimiento más antiguo de este conjunto es el de Moratines, situado en la calle del mismo nombre y descubierto en 1981 en una zanja realizada para una acometida eléctrica (Alberdi et al., 1981). Este yacimiento, de donde se recuperaron 15 especies, fue el primero en el que se aplicaron técnicas especiales para la obtención de micromamíferos (Herráez, 1993).
El yacimiento con la mejor representación faunística de este grupo es el de Paseo de las Acacias, de donde se recuperaron 19 especies de mamíferos. Su hallazgo se realizó entre la calle Toledo y el Paseo de las Acacias durante el control paleontológico del movimiento de tierras del “Pasillo Verde Ferroviario” en al año 1991 (Herráez, 1993). Los yacimientos más modernos de este conjunto en el área de Madrid son, el de O’Donnell, descubierto en una zanja dentro del “Plan Integral Madrid” cerca del apeadero de la estación de O’Donnell, al Este del casco urbano (Herráez, 1993) y el de Henares 2 (Peláez-Campomanes et al. 2003). El yacimiento de O´Donell ha proporcionado 17 especies de mamíferos, de las cuales 9 son micromamíferos, lo que le convierte en el yacimiento con mayor riqueza en microfauna de la biozona Dd en Madrid.
Todos los yacimientos pertenecientes a este grupo se encuentran en las “facies Peñuelas” de arcillas verdes, arenas micáceas y niveles de carbonatos, que según Alberdi et al. (1983) corresponden a los depósitos de transición de la Unidad Intermedia. Las excepciones son el yacimiento de Henares 2, situado cerca de la localidad de Santos de la Humosa, que se encuentra en sedimentos fluviales pertenecientes a las facies detríticas de la misma unidad deposicional (Herráez, 1993), y los yacimientos de Torrijos 1 y 2 y Móstoles 4 y 5, en el suroeste de Madrid, que se encuentran en facies de abanico medio-distal (López Olmedo et al., 2004).

Las condiciones de humedad deducidas tanto en base a los macro como a los micromamíferos ofrecen una reconstrucción paleoambiental no homogénea. Se combinan en un mismo yacimiento agrupaciones características de condiciones secas de parajes abiertos, con otras de praderas húmedas y por último otras de medios húmedos con cobertera vegetal (Soria et al., 2000). Esta combinación de paleoambientes lleva a pensar en un mosaico de estos tres biomas en un mismo paisaje. Dentro de los micromamíferos se ha detectado que las ardillas terrestres, cuyos representantes actuales son xerófilos, no varían en abundancia dentro de la biozona D, mientras que la proporción de cricétidos aumenta en Henares 2 y en O’Donnell en detrimento de la de glíridos, lo cual ha sido interpretado por Soria et al. (2000) como un incremento en la aridez hacia el final de la biozona D.

Los yacimientos que se suscriben a este periodo son:
Puente de Toledo, San Isidro 1 y 2, Cocheras, La Hidroeléctrica, Paseo de Acacias, Moratines, Las Peñuelas, Estación Imperial, Gasómetro 6, Paseo de la Esperanza, Paseo de la Esperanza 7, Ciudad Pegaso, Odonell y Henares 2

Biozona E - Faunas sin Hispanotherium

Las asociaciones de mamíferos de esta unidad están caracterizadas por la desapariciónes de Hispanotherium, y las sustituciones de Heteroprox moralesi y Democricetodon koenigswaldi, respectivamente por Procervulus dichotomus y Democricetodon larteti.

Estas faunas están representadas principalmente en el área de Madrid por seis yacimientos, dos de ellos, Puente de Vallecas y Arroyo del Olivar, están situados en el barrio de Vallecas. El primero fue excavado en los años veinte sin los criterios metodológicos actuales, por lo que no se ha conservado ningún resto de micromamífero, que no fueron observados con las técnicas macroscópicas de excavación ordinaria. El segundo excavado en 1981 sin control paleontológico, por lo que los restos fueron rescatados ex-situ en una escombrera. La proximidad estratigráfica entre estos yacimientos hace que sus datos se complementen bien, definiendo con 21 especies entre ambos la fauna de esta biozona (Soria et al., 2000). Otros dos yacimientos de esta biozona son los que se encuentran en el campus de la Universidad Complutense en Somosaguas. Se trata de dos yacimientos superpuestos estratigráficamente, donde el superior presenta fauna de macromamíferos y el inferior abundante riqueza en micromamíferos, alcanzando entre los dos 22 especies de mamíferos representados (Hernández Fernández et al. 2006). Por último mencionar el yacimiento de Casa Montero, descubierto gracias a las obras de construcción del Anillo de Circunvalación de Madrid M-50. Se trata de uno de los yacimientos de microvertebrados más rico y mejor preservado del Mioceno peninsular (López Guerrero et al., 2007). Estos yacimientos aparecen en los sedimentos detríticos de la Unidad Intermedia, en ambientes de facies medias y distales de abanicos aluviales (Soria et al., 2000).

Se detecta para esta biozona con respecto a la anterior un incremento notable en la abundancia del antílope Tethytragus y, sobre todo, en los cérvidos que eran muy escasos en la biozona D. Este aumento en el número de restos de rumiantes parece indicar un cambio a condiciones más húmedas con mayor presencia de cobertera vegetal. Este aspecto, unido a la desaparición del género Hispanotherium, con dentición totalmente cementada adaptada a vegetación dura propia de un ambiente xérico, parece manifestar un cambio a una mayor humedad (Soria et al., 2000). Sin embargo, en esta biozona es cuando se registra un máximo térmico y xérico en la cuenca de Daroca, (Cuevas Gonzalez, 2005).

Yacimientos terciarios de esta época en Madrid son:
Arroyo del Olivar, Puente de Vallecas, Somosaguas Norte, Somosaguas Sur, Almodóvar 1 y Casa Montero.