30 de enero de 2012

Nuestro taller de Paleontología evoluciona

Uno de los principales objetivos de nuestro taller de Paleontología es seguir la historia de nuestra propia especie. Para ello contamos con la ayuda de cuatro singulares protagonistas y sus peculiares herramientas:

Cráneo de Australopithecus afarensis
Australopithecus afarensis

La primera de ellas se llama "Lucy", así es como fue bautizada por Donald Johanson en el momento de su descubrimiento. Fue hallada en la región de Hadar, Etiopía, vivió hace más de 3 millones de años (Plioceno), y constituye uno de los hallazgos más importantes de la paleoantropología. La forma de su cráneo es muy similar a la de los actuales chimpancés, con un cerebro en torno a los 450 cc, pero tiene algunos rasgos que la sitúan mucho más cerca de nuestra línea evolutiva. En primer lugar, los caninos de los Australopithecus son mucho más reducidos que en los chimpancés. Por otro lado, el grosor del esmalte de sus dientes es mayor, lo que nos permite interpretar una alimentación más generalista. Pero lo que más llama la atención es su "foramen magnum", es decir, el orificio donde el cráneo conecta con la columna vertebral, que se dirige hacia abajo verticalmente, lo que quiere decir que Lucy era bípeda.

Industría lítica Modo 1
Hoy sabemos que la diversidad de los Australopithecus fue muy grande, ya que se han descrito hasta siete especies diferentes, con un rango de edad entre los 4 y 2,5 millones de años. Es muy posible que estos homínidos usaran herramientas con sus manos, ya que habían sido liberadas de la función locomotora. Probablemente utilizaban piedras para romper cáscaras de frutos duros, e incluso romper huesos para acceder al nutritivo tuétano. Pero también encontraron la forma de generar filos con los que, seguramente, podrían cortar la piel y músculos de los animales que cazaran, o más probablemente carroñearan. Este tipo de industria conocida como Modo 1 u "Oldubayense" les ayudó a paliar la ausencia de grandes caninos.

Los Australopithecus evolucionaron en dos sentidos:
Parantropus boisei


Parantrophus boisei

Por un lado, evolucionaron hacia los conocidos como Parantropos. Estos homínidos vivieron entre hace 2,5 y 1 millón de años, y se especializaron  en comer alimentos duros (semillas, hierba, frutos duros, etc...), lo que se refleja en el gran tamaño de sus premolares y molares, y en un aparato masticador muy potente, que puede verse en el gran tamaño de los huesos de la cara (malar, maxilar y arco cigomático), y en la presencia de una cresta sagital en lo alto del cráneo, como respuesta a una potente musculatura. Contamos con la réplica de un cráneo hallado en la garganta de Olduvai, en el Serengueti (Tanzania).


Homo Ergaster

Cráneo del "Niño de Turkana"
Por otro lado, los Australopithecus evolucionaron hacia el género Homo (Pleistoceno inferior), es decir nuestra estirpe. Primero como Homo habilis, un pequeño homínido no más grande que sus antecesores, pero con un cerebro algo mayor, y una mayor capacidad de realizar herramientas de piedra (de hay su nombre), y posteriormente a Homo ergaster. En esta especie encontramos a un homínido de aspecto ya plenamente reconocible, con un cerebro mayor de 800 cc, y un estatura superior a 1,70 m. El equipo del reconocido paleontólogo Richard Leaky encontró en 1984, en las orillas del río Nariokotome cerca del lago Turkana (Kenya), el esqueleto mejor conservado de esta especie. Fue datado en 1,5 millones de años, y fue atribuido a un varón infantil de 10 años en base al desarrollo de su dentición, apodado el niño de Turkana. Sorprende su tamaño que alcanzaba 1,60 m, lo que significa que hubiera alcanzado de adulto más de 1,80 m de altura.

Bifaz, Modo 2
Con Homo ergaster, además, tuvo lugar una importante innovación en la forma de tallar piedra, el Modo 2  o "Achelense", mucho más elaborada que el modo anterior, con grandes lascas talladas por ambas caras en forma simétrica, con filos laterales que convergen en una punta, conocidas como bifaces. Estas herramientas requieren una larga secuencia de golpes. Estos instrumentos tenían múltiples usos, desde cortar carne, hasta curtir pieles y trabajar madera, se conocen como las "navajas suizas del Pleistoceno". Suponemos que este homínido era ya cazador. Un hecho notable es que las faunas de carnívoros africanas comienzan a descender durante el Pleistoceno inferior ¿Tendrá algo que ver la competencia que plantearía Homo ergaster? Suponemos que si.

Nos acercamos al final de la Historia: Homo neanderthalensis y Homo sapiens.

Homo ergaster fue un gran viajero, ya que poblaciones de esta especie salieron de África y llegaron hasta Asia, dando lugar a Homo erectus, las poblaciones africanas posiblemente evolucionaron a Homo antecesor (final del Pleistoceno inferior), especie descrita en el yacimiento de Atapuerca, y que representa el eslabón entre dos nuevas líneas evolutivas (Pleistoceno superior), el linaje de Homo sapiens, nuestra especie, que se desarrolló en tierras africanas, y el linaje del Homo neanderthalensis, que representa una línea diferente de homínidos autóctona de Europa.

Modo 3. Musteriense
Homo neanderthalensis
Los neandertales eran algo más bajos que nosotros, pero con una complexión y un desarrollo muscular mucho mayor. Su tamaño cerebral podía alcanzar los 1.500 cc, mayor que el nuestro, que ronda los 1.350 cc de media, pero su cráneo estaba desarrollado de manera diferente, presentando una frente baja, y alargándose posteriormente. Adquirieron una nueva técnica de tallar piedra, la conocida como Modo 3 o "Musteriense", y se carateriza por un menor tamaño que el modo anterior, y una mayor variedad y especialización. Con este modo se prepara el núcleo para obtener lascas predeterminadas (técnica levallois) con un mayor aprovechamiento.

Ya en el Pleistoceno superior de Europa, la industria del Modo 3 es suplantada por el Modo 4 ó "Auriñaciense", representando la llegada del Homo sapiens y la desaparición del Homo neanderthalensis, que fueron especies contemporáneas.

 Pero la historia, o mejor dicho la prehistoria, no termina aquí ¿Qué pasó entre los Neandertales y nuestra especie? ¿Qué ocurrió con Homo erectus? ¿Hubo otros homínidos que salieron de África?  ¿Qué importancia tuvo el clima en la evolución de los homínidos? ¿Cómo evolucionaron el resto de animales?

Nuestro taller no solo abarca la odisea de nuestra especie, también intentamos mostrar como se ha desarrollado la historia de la vida, cuáles son las técnicas que usamos los paleontólogos para desvelar el pasado, que mecanismos ponen en marcha la evolución... "El pasado en la clave para conocer el futuro"

Todas las fotografías corresponden a parte del material utilizado durante los talleres.

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