29 de abril de 2015

XIII Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología, Cercedilla 2015


Fotografía de Jonathan Pelegrín
Entre el 15-18 de Abril se celebró uno de los eventos paleontológicos del año, el XIII Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología, resultando un auténtico éxito de organización y coparticipación, con 120 asistentes y 68 trabajos presentados. El Viernes 17,  tras finalizar la exposición de los trabajos, el comité organizador nos invitó a participar, junto a varios profesionales del mundo de la Paleontología y Geología, en una mesa redonda para charlar sobre las salidas profesionales que ofrecen estas disciplinas. Un enfoque real para estudiantes o  recién licenciados que están a las puertas de incorporarse al mundo laboral. Durante el coloquio se abordó el papel de la paleontología en disciplinas como la Exploración de Hidrocarburos, la Consultoría Ambiental, o la Educación tanto de Postgrado como a niveles de Educación Obligatoria, donde desde Geosfera pudimos aportar nuestra experiencia. También surgieron interesantes temas como la diferencia entre investigación y el trabajo en empresas y las relaciones entre instituciones públicas y empresas privadas, o las dificultades actuales que tienen los recién licenciados para incorporarse al sector laboral. Por nuestra parte insistimos en la necesidad de tomar la iniciativa ante un claro cambio de paradigma laboral, y hacerlo con la seguridad y convencimiento de que geólogos y paleontólogos hemos adquirido, durante nuestra formación, un conocimiento y herramientas muy útiles y atractivas para la sociedad.

Genaro Ferrer en la Calzada Romana de Cercedilla
Al día siguiente se celebró una excursión de campo, para conocer el entorno natural de Madrid y su historia geológica. Organizamos el recorrido y contenido junto a otros compañeros como Omid Fesharaki, Genaro Ferrer, Marco Ansón, y Daniel Hontecillas. Planteamos varias actividades en puntos de gran interés didáctico, no solo de la Geodiversidad y la Biodiversidad de esta sierra, sino que también se integraron aspectos sobre la historia de los diferente pueblos que recorrimos, como parte de un legado socicultural, que junto con la naturaleza, hay que valorar, divulgar y proteger.

Cantera granítica de Valdemanco
Los puntos del recorrido fueron Cercedilla, canteras graníticas y  laguna de Valdemanco, Puerto de Arrebatacapas, y municipios de Torrelaguna y Patones de Arriba.

En Cercedilla, de la mano de Genaro Ferrer, arqueólogo de profesión, y geólogo de corazón en sus ratos libres, conocimos  la historia y evolución de la antigua calzada romana que flanquea el paso por el Puerto de la Fuenfría. También nos fijamos en las diferentes rocas empleadas en su construcción, uniendo de esta forma la historia con el entorno natural, a través de la utilización de los recursos minerales de la zona.

Observación  de reptiles y anfibios
La siguiente parada, en el kilómetro 3, entre los municipios de la Cabrera y Valdemanco, pudimos observar los relieves graníticos que conforman la zona, y realizar una pequeño repaso de la paleogeografía para conocer cómo se han formado las litologías que íbamos a encontrarnos a lo largo de la excursión. En la cantera abandonada de granito pudimos observar la erosión del mismo, y la formación de una laguna en los sedimentos arenosos productos de esa erosión, en la que pudimos encontrar reptiles y anfibios en fases tempranas de su desarrollo.

Modelo analógico de plastilina de la cuenca y sierra de Madrid
Ya en el Puerto de Arrebatacapas, contemplamos unas maravillosas vistas de la sierra madrileña. Allí realizamos un modelo analógico en plastilina, que nos permitió realizar un resumen de los principales procesos geológicos que han configurado el paisaje, y que nos aportan la base para entender la evolución geológica de la sierra y cuenca de Madrid. Los biólogos nos mostraron algunos ejemplos llamativos de la flora y fauna que habita en las cuestas calizas como la espectacular orquídea Ophrys speculum, que en un ejercicio prodigioso de mimetismo se asemejan a las abejas para atraerlas y favorecer su polinización. También observamos algunas especies de mariposas de la familia Papilonidae, y género Zerynthia.
Ophrys speculum
Atalaya de Arrebatacapas
Desde este espectacular paisaje también hay lugar para la historia con  la visita a la Atalaya de Arrebatacapas,  hoy declarada Monumento Histórico Artístico de carácter nacional en 1983 (B.I.C.). Esta Atalaya musulmana de forma cilíndrica  con 11,27metros de altura conservada, formaba parte de la línea defensiva cordobesa (Siglo IX) como integrante del conjunto de atalayas y torres que jalonan el territorio madrileño (Torrelodones, El Berrueco, Venturada, El Vellón y El Molar), cuya función era la de avisar de posibles revueltas de poblaciones, y vigilar la frontera ante el acoso de los cristianos del norte.

De allí nos dirigimos al cercano pueblo de Torrelaguna, para disfrutar de la historia de este curioso municipio, origen de ilustres como el Cardenal Cisneros, o Santa María de la Cabeza, y donde paramos para comer y reponer fuerzas. Desgraciadamente el tiempo nos alcanzó antes de completar el recorrido, y la mayor parte de los asistentes tuvo que partir hacia Chamartín para poner rumbo a sus respectivos lugares de procedencia.

Cueva del Aire
Los pocos que quedamos eso si, aún con ganas de seguir descubriendo rincones singulares de la geografía madrileña, nos dirigimos hacia Patones de Arriba, disfrutando de sus cuestas calizas, encontrando evidencias de fósiles marinos, y sus cuevas morada de antiguos pobladores al comienzo del Neolítico. Ya en el pueblo pudimos pasear por sus calles, buen ejemplo de la denominada "arquitectura negra" por la utilización de pizarra en sus construcciones, y conocer la curiosa historia del "Rey de Patones".
Patones de Arriba

Por último, nos gustaría agradecer al Comité organizador del XIII EJIP, su invitación a compartir con nuestros jóvenes colegas de profesión estas jornadas inolvidables.

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