El primero de los depósitos se realizó aguas arriba del Puente de Segovia, 70 metros al N de la Ermita del Santo. La excavación ha alcanzado una altura aproximada de 8 m, y se han observado 4 m de sedimentos detríticos finos, arcillas y margas, bajo más de 3 m de rellenos antrópicos contemporáneos. No se hallaron restos paleontológicos y se recogió en la base una muestra de 25 kg para analizar su posible contenido en microfauna fósil.
El último de los depósitos se sitúa muy próximo al Puente de Toledo, aguas abajo. Antes de la excavación se supervisó la realización de los pilotes, en los que se hallaron, a una profundidad aproximada de 10 m, dos cuernos de bóvidos que han aparecido entre are
nas y cantos, probablemente en una de las terrazas del río Manzanares. Por su tamaño se han identificado como pertenecientes a la especie Bos primigenius (Uro). Además, en otros pilotes, pero a profundidades parecidas se han encontrado varias piezas talladas de sílex. Una vez terminados los
pilotes se excavó el depósito, alcanzando una profundidad máxima de 7 m, por lo que no se llegó a los niveles en los que se realizaron los hallazgos. La mayoría del terreno afectado corresponde a rellenos heterogéneos de origen antrópico, en los que se han observado frecuentemente restos de residuos inertes. El espesor de este tramo oscila entre los 4,50 y 3,70. Debajo de los rellenos, aparece el único tramo de terreno aparentemente natural. Se trata de
arenas limpias de composición cuarzodeldespática, clasificadas en pequeños niveles de distinto tamaño de grano, también aparecen algunos fragmentos de rocas graníticas y cuarcíticas. Estos niveles se caracterizan por presentar laminaciones paralelas y en ocasiones cruzadas, consideramos que tienen un origen aluvial, y es frecuente encontrar restos carbonosos y huesos dispersos de mamíferos actuales, como équidos y diversos rumiantes.


